dilluns, 18 de maig de 2015

La contaminación, ese peligro que no cesa

Cuesta decirlo, pero la crisis ha tenido un efecto positivo: la calidad medioambiental del área metropolitana de Barcelona ha mejorado ligeramente. La disminución de la actividad industrial y de la movilidad ha generado el descenso de la contaminación. Una mejora tramposa y muy corta porque la tímida recuperación económica supone ya el incremento de los desplazamientos laborales y, en consecuencia, de las dañosas partículas en el aire. Quienes debían cambiar el modelo medioambiental no ha hecho los deberes y el origen del problema se mantiene. Con una diferencia: Europa sancionará esa desidia.

Continua llegint >>